Tardes de Cine

Ficciones, Mentiras e Ilusiones Ópticas de la Vida Real

9.1.06

Vecinos

Evo Morales es un tipo con un nombre inusual. No quiero provocar a nuestros vecinos, pero cada vez que escucho su nombre en la tele o la radio, no puedo dejar de pensar en Condorito. Como si al anunciar el gabinete de Evo, fueran a aparecer Pepe Cortisona o Huevoduro o Tomate o Garganta de Lata. ¿Soy el único al que Evo y más aún, Evo Morales, le suena a personaje de historieta? El único político en Chile que me parece que compite con Evo es Gutenberg Martínez.
El vecino que sí ha salido irritable es el tipo que vive justo un piso más arriba que yo. No tengo idea como se llama, lo vamos a nombrar así: el vecino del 85. Todo empezó hace unos 6 meses. Una noche leía en mi cama. No recuerdo el libro. Debe haber sido Perec. Mi ex novia, que por aquel entonces era mi chica, me dijo: escucha como tiran. Yo soy un despistado que nunca ve nada, mucho menos iba a escuchar. Afiné el oído y efectivamente se escuchaba a una mujer muy buena para los alaridos en pleno acto sexual. A partir de ese momento durante unas dos o tres semanas casi todas las noches lo mismo. Una vez el asunto me pilló con la ventana abierta y fue casi como si los gemidos viniesen de mi propia pieza. Todo bien hasta ahí.
Un día los gemidos cesaron bruscamente. Coincidió más o menos con eso que una noche me puse a escuchar música en mi casa. Puse un disco como con 10 horas de mp3s, casi puro rock. Al irme a acostar, le subí el volumen a la música, que estaba en el living, para que llegara hasta mi pieza. Luego me quedé dormido con la música sonando. Como a las 3 de la mañana alguien golpeó mi puerta. No eran golpecitos, sino que le estaba dando duro, con ánimo de tirarla abajo. Al abrir me encontré con un tipo más bien chico y mal agestado. 50 años, canoso, mal afeitado. Lo que se llama un chico parado. Me dijo que bajara la música. No fue grosero, pero creo que cerró su frase con la expresión "por la chucha". Le expliqué que me había dormido. El tipo dio media vuelta y en pijama, partió escaleras arriba. Lo supe de inmediato: era el vecino del 85. Apagué la música. Regresé a mi cama.
Un par de semanas después, al tomar el ascensor (mi sobrina de 5 años le dice el censor), me encontré al vecino del 85 con una señora tetona de unos 50 años. Primero pensé: ella es la de los gemidos. Luego pensé: si toman el ascensor en el séptimo, entonces me equivoqué y tal vez no viven en el 85. Al llegar abajo, vi que el ascensor de los pisos pares estaba malo. Pero mientras iba rumbo a la oficina saqué la cuenta: si en varias semanas no había vuelto a escuchar alaridos, seguramente la persona que los emitía no era esa señora. Para entonces, seguíamos sin problemas.
Llega el año nuevo y con él, mi fiesta de año nuevo. Tipo 4 de la mañana, aparece en la casa la señora tetona, la que seguramente no coge muy seguido con el chico parado. Pidió con mala cara, pero buenos modales que bajáramos la música. Le hicimos caso. Dos horas después, bailábamos felices y alguien golpea la puerta con ánimo de echarla abajo. Lo supe de inmediato: el vecino del 85. Abrieron y el chico éste empieza a repartir chuchadas a mansalva. Yo que estaba más lejos, llegué al lugar cuando ya varios habían visto su honor mancillado. Le expliqué al tipo que era sábado en la noche y año nuevo. El tipo siguió puteando y dijo que no podía dormir. Le dije que era una vez al año con mi mejor tono. Todos quedamos un poco para adentro. El tipo fue violento. Algunos creyeron que me iba a pegar. Al día siguiente pensé en ir a verlo y decirle que no se puede putear a la gente por ahí. Lo cortés no quita lo valiente. Pero no hice nada. Y ya casi lo estaba empezando a olvidar.
Hasta anteayer: regresaba a mi casa y me encuentro con la administradora del edificio. Me dice que no me sorprenda si escucho ruidos provenientes del 85. ¿Qué clase de ruidos?, le pregunté. Me dijo que el tipo había tapado a chuchadas a varios vecinos y a ella misma. Se estaban organizando para pedirle que deje el edificio y el tipo había empezado a ponerse violento. La señora me pidió mi apoyo y al escucharla, propuso incluir mi historia del año nuevo en la carta exigiendo que el tal por cual se vaya. Le dije a la administradora que el tipo me daba susto, porque tenía pinta de CNI. No, me dijo, es profesor de castellano. En fin.
Me estoy alargando mucho. La cosa es que cada vez que hago algún ruido en mi casa, me imagino que el profesor chifladova a golpear mi puerta y que ahora, acorralado como lo tienen los vecinos más viejos, va a querer balearme o acuchillarme. Tiene pinta de ser uno de esos freaks que disparan a la masa para desquitarse de sus frustraciones. ¿Tendrán sus penas que ver con un amor que tuvo en el invierno y que lo abandonó? Ni idea. Sólo sé que no quiero terminar mis días en la portada de LUN por culpa de un lío entre vecinos.

7 Comentarios:

  • At 9:41 PM, Blogger gieb said…

    Es que algunos vecinos son lo peor!!!!!
    Al final uno es paranoico y comienza a inventarse historias de venganza.. Mucho cine parece.
    Saludos

     
  • At 10:48 AM, Anonymous F G said…

    El dato clave es lo de "profesor de castellano"...
    saludos

     
  • At 1:04 PM, Blogger El señor K. said…

    Parece sacado de comedia yanqui. Podrías pensar en un Tom Hanks joven o quizás Adam Sandler para protagonizar la película.

     
  • At 1:07 PM, Blogger KoniTukio said…

    Este profesor de soez lengua castellana, de inconcordancia sustantiva y precariedad lingüística,hace plantearse interrogativos acerca del ser, el estar y el haber.

    La conjugación irreflexiva de sus verbos, que se ganó el repudio de la comunidad, hubo de estar cargada de adverbios de cantidad, comparación y desagradables adjetivos, lo que se constituye en un arsenal muy peligroso para el Jirafales enano de la vecindad.

    Pese a todo, puede ser comprensible su irritabilidad dado que además de que lo dejaron, tuvo que pasar el año nuevo solo tratando de hacer caso omiso a la felicidad ajena y ahora -para peor- está de vacaciones.

     
  • At 4:25 PM, Blogger Mitch Gómez said…

    Cuando vivía solo, mi vecina del 21 era una vieja que se emborrachaba y ponía Mocedades, Juan Gabriel y Ana idem. Y tenía un poddle (no sé como se escribe) negro que una vez cagó en mi felpudo. Pero lo tuyo es más fuerte. Coincido con el segundo post. El dato "profesor de castellano" es lo que hace al tipo peligroso. Y el Sr. K está loco, que comedia ni ocho cuartos. Lo que viene es una masacre. Propongo a Harrison Ford o Cristián Campos como Jiménez y al fetiche Farías como el profesor psicópata.

     
  • At 2:38 PM, Blogger crisis said…

    amiguitos: les aseguro que no es comedia. podría ser comedia negra. anoche el tipo golpeaba el piso y me lo imaginaba despedazando a la administradora. pero luego la vi tan campante.

     
  • At 11:34 PM, Anonymous Colega said…

    No tenga miedo señor.
    Puedo dar fe que el profesor no es tan enano, ni es tan grosero, ni es tan cachero como usted lo pinta.
    Lo que pasa es que, en la primera etapa, mientras tiraba a diario, no estaba su señora y, por ende, derrochaba buen genio.
    Ahora que no tira, está, digamos, contenido el hombre, y se irrita un poco.
    Pero ya saldrá su esposa de gira, el volverá a sus proezas y usted volverá a su música celestial.

     

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